EQUO se muestra preocupado por los acontecimientos del fin de semana, así como los que puedan suceder en el futuro, cuya gravedad ha situado a nuestra ciudad en primera de la atención informativa – y no precisamente de forma positiva-, en respuesta a la imposición en Gamonal del proyecto urbanístico del Bulevar de la Calle Vitoria.

Las movilizaciones ciudadanas, absolutamente ejemplares y pacíficas que se han venido desarrollando hasta ahora y en las semanas previas, en demanda de abrir el diálogo municipal con la vecindad de Gamonal, no han encontrado ningún eco en el equipo de gobierno de la ciudad, y eso es una mala señal que utilizan algunas minorías para expresar mediante violencia una frustración creciente con la clase política que ha renunciado a su objetivo social: resolver las necesidades de las personas.

Burgos no necesita hoy de manera prioritaria ninguna infraestructura urbanística. Necesita oportunidades laborales, viviendas, educación, sanidad y servicios sociales de calidad, que cubran sus necesidades domésticas más básicas de atención, autonomía personal, alimentación, energética, etc.

La inversión económica prevista para el proyecto del Bulevar no tiene ninguna lógica desde la perspectiva de las necesidades más básicas de la gente, menos aún en la situación financiera actual que presenta nuestro Ayuntamiento, y sin embargo el Partido Popular ha continuado con una obcecación que no cabe entender a pesar de todo y de todos.

La política y las instituciones están para resolver problemas, no para crearlos. Deben garantizar el dialogo democrático y la resolución pacífica de los conflictos y, por encima de todo, la defensa de los intereses y las necesidades colectivas, no las de carácter privado.

Pensamos que la situación actual pone a prueba a una institución democrática que debe ser la más sensible y próxima a la ciudadanía, como el Ayuntamiento de Burgos. Por eso, consideramos exigible desde EQUO BURGOS que se paralicen las obras del Bulevar de Gamonal de manera inmediata y se abra la vía del diálogo con los colectivos vecinales y las formaciones políticas de la oposición, restableciendo la normalidad y la convivencia y buscando una solución acordada en beneficio de la colectividad. Ninguna ciudad puede permitirse un Alcalde que gobierne contra sus ciudadanos.